Fue un mes muy ocupado y en realidad no sabía sobre qué escribir, así que decidí darme un tiempo lejos de la escritura y mejor hacerlo cuando tuviera una idea en mente. Hoy es uno de esos días. 

28 de febrero del 2026

Fue la última vez

Odio cuando me preguntas más de una vez: "¿Tú quieres?". A veces cansa más tu constante interés por lo que yo quiero, llego a pensar que es tu forma de desligarte de todo. Si digo que sí y no te la pasas bien, es mi culpa. También me hace pensar que no haces las cosas por que te nazcan, sino que quieres quedar bien conmigo.

Frases como "te lo debo", "¿a ti te gustaría?", "¿qué se te antoja?" o "tú decide" se vuelven tediosas. Ya no quiero ser yo quién decida todo. Me gustaría estar con alguien con iniciativa, que demuestre interés por las cosas que me gustan y que me quiera acompañar, no porque se lo pudo, sino que lo hice como un motivo para estar conmigo. 

Esta fue la última vez que te invito, sé que lo he dicho varias veces antes, pero hoy es diferente. Hoy por fin dije que no. No quiero verte, me pone de malas hacerlo después de que demostraras las pocas ganas que tenías en venir. 

Dice que no es así, que sí quieres verme, pero cuando verdaderamente te interesa algo, no tienes frenos. Quizás por eso me ha dolido que a pesar de los años, esto siga así. Me pregunto por qué no lo vi antes, cuando era tan claro y eras más descarado. Te tomó tanto tiempo descubrir que a veces las cosas que llegan después de rogar valen menos que aquellas que llegan sin pedirse. 

Hoy fue la última vez. Sé qué cambió. Antes me aferraba a pensar que eras el chico ideal y dejaba pasar mil cosas si eso me permitía estar contigo. Ahora que he decidido que no veo un futuro contigo, me dejó de importar lo que haces o no. 

Sarah Elizabeth 

Contexto y reflexión:

Desde hace una semana que supe de un plan familiar, invité al chico con el que salgo. Yo sé que no le gusta convivir con mi familia, pero después de tantos años, lo seguía tratando de incluir. Antes era porque sí me veía con él a largo plazo, así que después de tantos años de relación, pues lo mínimo era que conviviera. 

Después de un tiempo lo invitaba por compromiso, mi hermano suele invitar a su novia y mis padres me decían que lo invitara a él también. Siempre me decía: Pues si tú quieres... Esa respuesta me daba a entender que no, él no quería y yo no lo obligaría a nada. 

Hoy le dije que no podría salir con él cómo lo habíamos planeado porque mis papás tenían otra reunión. Me dijo: ¿entonces no nos vamos a ver?

Le recordé que estaba invitado, al principio dijo que sí iría porque "se lo debía a mi papá" porque le consiguió un trabajo. Hoy en la tarde... ya no dijo nada. Pasó el tiempo y me comentó que estaba haciendo otras cosas, para esto punto ya sabía que no vendría. Con el tiempo he entendido que cuando en serio quiere algo, los pendientes pasan a segundo plano. Por eso tampoco le pregunté si vendría como las veces anteriores, ya daba por hecho que no lo haría. 

Más tarde me dijo que si quería que fuera más tarde. Para este punto ya todos habían comido. Noté dos cosas, seguía preguntando qué era lo que yo quería, estuve tentada a responder que quería que él sintiera interés por involucrarse en mi vida. Me detuve porque la segunda cosa que noté es que ya no era ese mi interés. Ya no veo un futuro con él, así que si se relaciona o no con mi familia, en este punto da lo mismo. 

Respondí que no, que mejor no viniera. Supongo que se sorprendió porque me dio razones que explicaban que sí podría venir. La pregunta regresó, "¿te gustaría que fuera?". La respuesta fue la misma: no. 

Por eso creo que esta vez fue diferente a las otras. Ya no quiero que haga lo que yo diga, quiero alguien que quiera estar conmigo porque eso es lo que le nace. 

Y si no, pues va. Me vale. 

No sé cómo llegó a este punto la relación. Tantas decepciones me volvieron indiferente a él. 

Me prometí que no me pasaría nunca algo así, volverme de esas parejas que no muestran nada hacia su pareja, pero aquí estoy. 

Supongo que he estado viviendo el luto dentro de la relación. Aún estando con él siento que no tengo una pareja. Es cuestión de tiempo para que esto termine y si soy sincera, sé que cuando ese día llegue, lo que más sentiré será alivio. 

Comentarios

Entradas populares de este blog