9 de enero del 2026
Perdida
Hay días donde me siento fuera de lugar, buscando un espacio seguro para poder ser yo. Deseo un poco de libertad, pero también quiero sentir que pertenezco.
Es una sensación curiosa. Podría desaparecer, lo he planeado tantas veces que sé que saldría bien. Nadie me detiene, solo la esperanza de que me detengan. Me gustaría saber que habría alguien que me extrañe.
Quiero huir a un lugar donde sepa que me echarán de menos. Si tan solo supiera donde es.
Hay días donde siento que no existe un espacio para mí. Que no hay algo que yo le pueda aportar al mundo y que si algún día desaparezco no habría nadie que note el cambio. Con ese pensamiento, podría irme a donde quisiera, recorrer el mundo y simplemente disfrutar de la vida a mi manera. ¿Qué me detiene?
¿Acaso me he aferrado más de lo que esperaba a las personas? ¿O mi miedo a lo desconocido es más fuerte que la emoción de encontrar algo nuevo?
Si no le importo a nadie, podría irme. Dejar de sentirme perdida.
Sin embargo, aquí sigo. Día tras día.
Sarah Elizabeth
Reflexión
Estaba viendo la película "Perdida" o "Gone girl", hace mucho que no la veía. En realidad, noté que la protagonista no tiene nadie que la eche de menos. Sí, podría decirse que sus papás o su amiga. En realidad, no. Sus papás muestras más un interés público. Su amiga fue parte de su plan para culpar a su esposo, el cual parecía ser el único lazo que tenía y él la ve como alguien insoportable.
Me parece increíble que ella decida acabar con su vida con el único propósito de castigar a su marido infiel. Me hace darme cuenta que fuera de él, no tiene alguna motivación o sentido de vida que le haga plantearse otro camino que no sea la venganza.
Volviendo a ver la película con más detalle, termino odiando más al esposo que antes. Sin embargo, el final me parece un castigo para ambos. Ella se queda con una persona que la odia y sin duda se pierde cualquier oportunidad de encontrar una mejor vida. Él se queda con la mujer que odia y que demostró ser capaz de culparlo de homicidio por engañarla.
Por momentos, nos quieren hacer empatizar con el esposo, pero genuinamente me parece el típico hombre infiel que culpa a su esposa. Ella me mira con desaprobación y me hace sentir atrapado. ¿Qué hago? Opción A: intentas arreglar las cosas en terapia. Opción B: me divorcio de ella por la paz y ambos nos distanciamos. Opción C: le soy infiel con una alumna (que es una relación con diferencia de poder y edad) y lo justifico con que "es que me siento asfixiado".
Ambos tienen tantos defectos y lo único que pienso es que es el ejemplo de todo lo que no se debe hacer en una relación.
Aunque siendo muy sincera, fingir su muerte es increíble y la forma en que planea se me hace muy satisfactoria.
En conclusión, si quieres desaparecer, hazlo sin fingir tu muerte. Hay mil formas más fáciles.
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